martes, 23 de agosto de 2011

Empresarios franceses siguen el Rebuffett. Aragón, tan lejos de Francia.

A ver si siguen el ejemplo otros. Porque lo fácil es llevarse el dinero fuera de nuestras fronteras. Eso sí, si hay negocio no olviden que soy español.  Que luego revendo la concesión a la primera de cambio con la debida plusvalía, va con mi libertad. Así es y ha sido en España, basta recordar las privatizaciones, ventas y reventas, de todo tipo de concesiones. Aquí, en España ha habido barra libre total, y ahora pasan la factura. Lo que es de lamentar es que en nuestro país, por ser conseguidas las fortunas por amistades, se consideran las lealtades hacia esos mismos benefactores, y para nada se tiene en cuenta un sentido social de País, de estar en deuda con su entramado humano, económico y social.

Basta ver que, el consejero de Aragón, mientras anunciaba la carestía de ingresos ( lo que hacía de forma pseudoapocálíptica), en vez de pedir esfuerzos,  sigue prometiendo que en la medida de lo posible se bajaran los impuestos en cuanto se pueda. Por supuesto, el de las donaciones y sucesiones. Eso dice en Aragón, el consejero de Hacienda,  ¿ pero sabrá de qué va la fiesta  ( crisis) ?  ¿ Cuántos años piensa estar en el poder? ¿ Sabe cuántos años dura una legislatura? ¿ o, es lo que tiene que decir de cara a las elecciones generales del 20 n?.Otro juntanúmeros, que ve números, ve árboles, pero no percibe el bosque. Habría que hablar del camino comenzado por Madrid en este aspecto, que desde luego, en una comunidad potente ( capital de estado y centralidad en todo, sede financiera, sede impositiva) como Madrid se haga lo que se hace en materia Fiscal. ¿Cómo una capital de Estado puede introducir insolidaridad fiscal, desigualdad y ruptura de mercado?. ¡ Ah ! que lo imponen los liberales, los mismos que luego se quejan de que no hay unidad de mercado. Sólo lo quieren ( el libre mercado) para lo que les interesa.  No se dejen engañar por este conjunto FAEScitas, opusianos, que sólo les gusta la solidaridad si es de abajo hacia arriba, al revés es un crimen contra natura. Competencia fiscal, burbuja para que paguen los pobres, cuando éstos no pueden pagar viene desfinanciación total del aparato público, privatización de todo lo que quede rentable.  ¡SuperFAES!   y bendecido por el Santopadre.

El tamaño del cinismo del PP es total, cuando nuestro consejero  de economía, Sr Francisco Bono, viene de presidir ARAMÓN ( HOLDING DE LA NIEVE ) y lo primero que traen es la eliminación del impuesto de los tendidos áéreos en las estaciones. ¿ Es legítima esta medida?
¿ Es moral? ¿ No es ilegal ? Pero, incluso afirma el señor Bono que desconocía la medida del Sr Garcés ( consejero de Hacienda). ¿ Cómo puede desconocer una medida que iba en el programa electoral del PP ?. ¿En manos de quiénes estamos ?.  O mienten, o no conocen el programa, o no tienen credibilidad ni dignidad ninguna. Dicen que la medida es para favorecer a los esquíadores, ¿ Qué pasa que son ciudadanos de primera, y el que no esquía de segunda? ¿ No habíamos quedado que el que contamina paga, lo mismo el que usa una instalación?  .

Bueno, para ver la buena noticia del día nos tenemos que volver a ir fuera de nuestras fronteras. En Francia unos cuantos empresarios siguen el ejemplo de Buffett, aunque en Francia no gozan de los privilegios americanos para los ricos.



Dieciséis de las mayores fortunas francesas pidieron al Gobierno que les imponga un impuesto especial para contribuir a salir de la crisis que vive el país, según una petición publicada hoy por la prensa local.


Entre los firmantes figuran el presidente de L'Oreal y su máxima accionista, y los patrones de la petrolera Total, el grupo hotelero Accor, el alimentario Danone, el banco Société Générale, el operador de comunicaciones Orange, la aerolínea Air France-KLM o el fabricante automovilístico PSA Peugeot-Citröen.

"Nosotros, presidentes o dirigentes de empresas, empresarios, financieros, profesionales o ciudadanos ricos, deseamos la instauración de una 'contribución excepcional' que afectaría a los contribuyentes franceses más favorecidos", escriben en su petición, que será publicada el jueves próximo en el semanario "Le Nouvel Observateur".
Los firmantes piden que ese impuesto tenga "proporciones razonables" con el fin de "evitar efectos económicos indeseables como la fuga de capitales o el crecimiento de la evasión fiscal".


"Somos conscientes de habernos beneficiado plenamente de un modelo francés y de un contexto europeo a los que nos sentimos muy unidos y que queremos contribuir a preservar", aseguran los firmantes, entre los que también están el presidente de Veolia Environnement, el del grupo de servicios financieros Fimalac o el ex patrón de Renault.

Los multimillonarios aseguran que ese impuesto "no es la solución en sí misma" y piden que se inscriba "dentro de un esfuerzo más global de reforma, tanto de los gastos como de los ingresos".


"En un momento en el que las finanzas públicas y las perspectivas de empeoramiento de la deuda del Estado amenazan el futuro de Francia y de Europa, en un momento en el que el Gobierno pide a todos un esfuerzo de solidaridad, nos parece necesario contribuir al mismo", agregan.



El llamamiento se suma a las declaraciones de algunos multimillonarios que, a título personal, habían expresado en sus últimos días su deseo de contribuir de manera excepcional al erario público, siguiendo la senda marcada en Estados Unidos por Warren Buffett.


El anuncio fue difundido un día antes de que el Gobierno francés presente mañana las medidas que piensa adoptar para reducir el déficit público, con el fin de cumplir el compromiso de dejarlo en el 5,7 % este año, el 4,6 % el próximo y el 3 % en 2013.

Según los medios franceses, el Ejecutivo anunciará un impuesto especial de entre el 1 y el 2 % a los contribuyentes cuyos ingresos fiscales superen el millón de euros.


El entorno del Gobierno estima que 30.000 personas estarán afectadas por esta medida, que reportará 300 millones de euros suplementarios a las arcas públicas.

En total, el Ejecutivo espera incrementar los ingresos en 10.000 millones, para lo que, según los medios, abolirá algunas desgravaciones fiscales y reducirá los gastos ministeriales.